martes, 24 de mayo de 2011

ISRAEL ZANGWILL: EL MISTERIO DE BIG BOW

Nuestra serie de las novelas policiales había quedado interrumpida en las obras de Sir Arthur Conan Doyle, en especial las que tienen a Sherlock Holmes por protagonista, a quien dediqué 10 entradas. 

También tengo prometido que la próxima serie larga será la que consagremos a Gilbert Keith Chesterton y a su peculiar creación, el Padre Brown, pero antes de eso, he pensado ofreceros varias entradas sobre ciertos relatos de tema policíaco cuyos autores están hoy un tanto olvidados. 

Me refiero a los libros El misterio de Big Bow, de Israel Zangwill; La máquina pensante, de Jacques Futrelle; El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux y El viejo en el rincón, de la Baronesa Orczy. Cronológicamente todos ellos son anteriores a 1911, año en que aparece el primer libro de cuentos del Padre Brown. Por eso me permitiréis que les demos el espacio de cuatro entradas, una para cada uno de ellos, y estoy seguro de que os gustará y de que así nuestro pequeño repaso por la novela y el cuento policial quedará mucho más completo.

No es la primera vez que Israel Zangwill aparece en las páginas de este blog. Ya se trató aquí de otra obra suya, Los soñadores del Gueto, y no estará de más recordar que fue amigo personal de Chesterton, además de finísimo escritor de origen judío. 

El origen de su novela policíaca El misterio de Big Bow lo explica el propio Zangwill en el prefacio de la obra, del cual me permitiréis entresacar unas cuantas citas (tomadas de la traducción de José María Aroca para Ediciones Acervo y Ediciones Forum, de 1984):

"Mucho antes de que el libro se escribiera me dije a mí mismo una noche que ningún traficante en misterios había asesinado nunca a un hombre en una habitación a la cual no hubiera ningún acceso posible. [...] La idea permaneció almacenada en mi cerebro hasta que, años más tarde, durante la temporada floja, el editor de un popular periódico londinense de la tarde [...] me pidió que le proporcionara un tema de ficción más original. [...] Me puse a trabajar en serio, aunque el Morning Post dijera posteriormente que la obrita era demasiado forzada, y logré al menos excitar a mis lectores, muchos de los cuales enviaron testimonios de ello en forma de soluciones durante el desarrollo de la historia [...]"


Así pues, como declara Zangwill, su propósito fue escribir una novela policiaca con el llamado problema del "recinto cerrado" como fondo, y argumenta que el relato de Poe sobre el mismo tema e iniciador de este tipo de historias detectivescas (Los crímenes de la Rue Morgue, ya tratado en este blog) no era, en realidad, un auténtico caso de asesinato cometido en una habitación cerrada, aunque deja patente su admiración por los cuentos de Poe, e incluso señala que todos las historias de misterio "deben estar empapadas de una atmósfera de terror y de espanto como las que Poe consigue crear". 


Por otra parte y siguiendo con la cita de arriba, parece que en la prensa inglesa que publicaba obras de ficción era muy habitual que los lectores escribieran cartas ofreciendo sus opiniones sobre el desarrollo de la historia y, en el caso de las tramas de misterio policial, planteasen quién podía haber sido el asesino y su modo de cometer el crimen. Los lectores llenaron de cartas la redacción de The Star, que fue el diario que entre 1891 y 1892 publicó The Big Bow Mystery. En esas cartas, dirigidas al propio Zangwill, le apuntaban quién podía haber sido el asesino en un caso aparentemente imposible de resolver. Pero vayamos a la historia del "misterio de Big Bow".


En ella se nos brinda un relato cuajado de humor, de ironía y de ingenio que trata sobre el asesinato del líder sindicalista Arthur Constant, quien es salvajemente apuñalado en un cuarto de la humilde pensión que Miss Drabdump posee en el pobre barrio de Bow. Cuando una fría mañana de invierno el entrañable personaje de la señora Drabdump descubre que han asesinado a su inquilino, acude rápidamente a un vecino, un famoso expolicía de Scotland Yard, el señor George Grodman quien, después de derribar la puerta, descubre el cuerpo del joven Constant, tumbado de espaldas en la cama, degollado limpiamente en un cuarto totalmente cerrado por dentro y sin rastro alguno del arma del crimen. Grodman, aunque policía retirado, irá indagando por su cuenta, rivalizando con el inspector Edward Wimp, quien se aprestará a detener, como sospechoso de asesinato, a otro sindicalista, Tom Mortlake, que también se hospedaba en la misma pensión de Bow. No hace falta decir que Mortlake, a pesar de ser un sospechoso bastante contundente por sus motivos (de índole amorosa), no era el asesino, como al final revelará Grodman en su solución del caso. Dejo aquí el relato de la historia para no estropearles el efecto final a sus posibles lectores.


Zangwill consigue describir perfectamente los ambientes en que se mueven sus personajes, además de llenar toda su historia de un finísimo humor que, en apariencia, disuena en las tramas de misterio policial, pero que sería luego usado por muchos autores de novelas policíacas, Chesterton entre ellos. Él mismo reconoce en el citado prefacio que en su obra el humor es demasiado abundante (no os perdáis los retratos de sus personajes; incluso aparece el célebre político inglés Gladstone en la narración) pero justifica su empleo como aditamento necesario en toda historia que describa la vida de forma realista.


Este humor descolla sobre todo en las escenas de la encuesta y del juicio sobre el caso del "misterio de Bow", en la amena y divertida descripción del brumoso Londres o de los personajes principales, en especial de algunos como la señora Drubdump, Grodman o el poeta Denzil Cantercot y su amigo y benefactor, el filosófico Peter Crowl. Se puede decir, pues, que además de relato policial es una novela de tipos humanos, a cual más peculiar y llamativo. Sólo por eso ya merece una atenta lectura. Pero El misterio de Big Bow ofrece mucho más: es todo un clásico de la narrativa de crímenes, porque constituye, por primera vez, una historia donde el crimen se ha cometido en un cuarto totalmente cerrado, elegante recurso que un autor como John Dickson Carr elevaría a sus más altas cotas. 


Tal vez, si alguno de vosotros se anima a leerla, si es que conseguís una traducción al español, llegue a terminarla y se quede con cierta sensación de disgusto pues he de reconocer que la solución que se ofrece al final puede no resultar satisfactoria para muchos lectores exigentes. 

En cualquier caso, merece la pena leer esta novela, por las razones que ya he apuntado. La única pega es que una edición actual de este libro resulta bastante difícil de encontrar. Yo he podido acceder a él por pura casualidad, ya que estaba en casa de mis suegros, en uno de esos volúmenes con cuatro o cinco novelas de misterio que la Editorial Forum publicó en su colección del famoso "Círculo del Crimen". 

En fin, si yo he podido conseguir el libro, vosotros también podréis. No obstante, animo a las editoriales españolas especializadas en el género de misterio a que saquen una nueva edición del libro de Zangwill, que hará las delicias de sus lectores. 


Que Dios os bendiga y Nuestra Señora la Virgen os proteja siempre. Cuidaos mucho, amigos, y hasta la próxima.

jueves, 14 de abril de 2011

EL TE DEUM

En plena Cuaresma, se acerca ya la Semana Santa, tiempo pascual en el que celebramos el sacrificio que Jesús hizo por todos nosotros, por los seres humanos de todo tiempo y lugar. Es una época especial para los católicos, muy adecuada para hacer oración, aunque para ello cualquier tiempo del año es bueno. 

Decía Santa Teresa de Jesús (1515-1582) en su famosa obra Las moradas que nuestra alma es "como un castillo todo de diamante y muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas" y más adelante, sobre la oración, señala que "la puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración; no digo más mental que vocal, que como sea oración, ha de ser con consideración" (Morada I, Capítulo 1). 

Tratemos de entrar en ese castillo de nuestras almas haciendo alguna oración, sea mental o vocal, y con consideración. Para ello y para celebrar la Semana Santa os propongo una oración tradicional. Se trata del Te Deum (literalmente, "A ti, Dios"), himno tradicional de la Iglesia católica, atribuido a San Ambrosio (340-397), obispo de Milán. Es un himno muy usado en ciertas celebraciones, como las canonizaciones, o con ocasión de la elección de un nuevo Papa en la Iglesia, aunque también se canta en la Liturgia de las Horas. 

Como siempre, dejo el himno en latín y su correspondiente traducción al castellano, para que podáis leer el original y la versión castellana. Y tal vez, si os gusta y tenéis un ratito, podáis rezarlo.


TE DEUM (TEXTO EN LATÍN)

Te Deum laudamus:
te Dominum confitemur.
Te aeternum patrem,
omnis terra veneratur.

Tibi omnes angeli,
tibi caeli et universae potestates:
tibi cherubim et seraphim,
incessabili voce proclamant:

Sanctus, Sanctus, Sanctus
Dominus Deus Sabaoth.
Pleni sunt caeli et terra
majestatis gloriae tuae.

Te gloriosus Apostolorum chorus,
te prophetarum laudabilis numerus,
te martyrum candidatus laudat exercitus.

Te per orbem terrarum
sancta confitetur Ecclesia,
Patrem immensae maiestatis;
venerandum tuum verum et unicum Filium;
Sanctum quoque Paraclitum Spiritum.

Tu rex gloriae, Christe.
Tu Patris sempiternus es Filius.
Tu, ad liberandum suscepturus hominem,
non horruisti Virginis uterum.

Tu, devicto mortis aculeo,
aperuisti credentibus regna caelorum.
Tu ad dexteram Dei sedes,
in gloria Patris.

Iudex crederis esse venturus.

Te ergo quaesumus, tuis famulis subveni,
quos pretioso sanguine redemisti.
Aeterna fac
cum sanctis tuis in gloria numerari.

Salvum fac populum tuum, Domine,
et benedic hereditati tuae.
Et rege eos,
et extolle illos usque in aeternum.

Per singulos dies benedicimus te;
et laudamus nomen tuum in saeculum,
et in saeculum saeculi.

Dignare, Domine, die isto
sine peccato nos custodire.
Miserere nostri, Domine,
miserere nostri.

Fiat misericordia tua, Domine, super nos,
quem ad modum speravimus in te.
In te, Domine, speravi:
non confundar in aeternum.



TE DEUM -"A TI, DIOS"- (VERSIÓN CASTELLANA)

A ti, oh Dios, te alabamos,
a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre,
te venera toda la creación.

Los ángeles todos, los cielos
y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines
te cantan sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios de los ejércitos.
Los cielos y la tierra
están llenos de la majestad de tu gloria.

A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles,
la multitud admirable de los profetas,
el blanco ejército de los mártires.

A ti la Iglesia santa,
extendida por toda la tierra, te aclama:
Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, defensor.

Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre,
aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.

Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el Reino de los Cielos.
Tú sentado a la derecha de Dios
en la gloria del Padre.

Creemos que un día has de venir como juez.

Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos,
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
nos asociemos a tus santos.

Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice tu heredad.
Sé su pastor
y ensálzalo eternamente.

Día tras día te bendecimos
y alabamos tu nombre para siempre,
por eternidad de eternidades.

Dígnate, Señor, en este día
guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confié,
no me veré defraudado para siempre.


Que paséis unos felices días de Semana Santa en compañía de vuestros familiares y amigos, que descanséis y, si os queda un hueco libre, rezad porque hay muchas necesidades en el mundo. Que Dios os bendiga a todos y la Santísima Virgen os proteja siempre. Hasta pronto, amigos. 

sábado, 26 de marzo de 2011

CHISPAZOS PRIMAVERALES

Ha llegado la primavera, tras febrerillo "el loco" y un marzo realmente movido y calamitoso en el ámbito de las noticias internacionales. Aunque la primavera alegra con su festival de flores y de buen tiempo, varios han sido los asuntos que han venido ocupando (y aún ocupan) las portadas de los medios de comunicación. Estos chispazos primaverales de actualidad quisieran glosar esas noticias y daros con ellos la opinión de este humilde bloguero. Helos aquí.

* * * * * * *
En España ha causado mucho revuelo la tentativa de "Sortu" (nueva marca de Batasuna, el brazo político de la ETA) para ser legalizada como formación política que se presente a las elecciones autonómicas y municipales de mayo. Por ahora, parece que no va a ser legalizada, pero uno nunca sabe a qué atenerse con la justicia española y mucho menos con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que parece dispuesto a transigir con "Sortu" (así se han pronunciado algunos de sus líderes, en especial del País Vasco), so capa de unas declaraciones en las que supuestamente reniegan de la violencia. No ha sido tal y, como siempre, los batasunos, etarras camuflados de políticos, han usado un lenguaje lo suficientemente ambiguo como para aparentar lo que no son en realidad. Veremos qué pasa y si son legalizados al final o no. Lo que es cierto, hablando de las elecciones, es que todos los sondeos parecen dar una aplastante victoria del PP de Mariano Rajoy sobre el Psoe en las grandes capitales y ciudades de nuestro país. Harían bien los del PP en no fiarse mucho de las encuestas, que luego les pasa lo que les pasa. Uno ya ha vivido bastante como para saber que se debe desconfiar de esas encuestas y huir del triunfalismo. En mayo se aclararán todas estas incógnitas.

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Mientras anda así de revuelto el Ruedo Ibérico, en el mundo se han vivido días de miedo y pánico, a cuento del desastre del terremoto y del tsunami en Japón que tantos muertos, heridos y destrozos ha dejado en el admirable país nipón. Lo más grave, como todos sabéis, han sido los daños que el tsunami ha provocado en la central nuclear de Fukushima, nombre que se ha hecho tristemente célebre en todo el mundo. Lo mejor ha sido el ejemplarísimo comportamiento del pueblo japonés, que ha dado a todo el mundo una lección de civismo, de serenidad y de templanza ante todas las adversidades que han sufrido. Fueron días terribles, pero más terrible y terrorífica fue la ligereza con la que algunos medios y políticos occidentales han tratado el asunto, en especial cierto prócer de la UE que calificó la situación de "apocalíptica", creando un alarmismo feroz e innecesario. ¡Así va la UE, con semejantes memos al frente!

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No paró ahí marzo con su carga de noticias trágicas. Porque el asesino coronel Gadafi, ante la revuelta cívica y urgente de sus compatriotas, respondió matando y masacrando a los rebeldes, atacando a su propio pueblo con tal de mantenerse en la poltrona del poder. Como siempre, la ONU y los demás organismos internacionales han demostrado una reacción tan lenta que, poco más, y no queda nadie que proteger o salvar. EEUU, Francia y los demás aliados han organizado una "Odisea del amanecer" cuyos objetivos desconocemos: al principio, parecía que iban a Libia a desalojar a Gadafi del poder; ahora, no sabemos si van a proteger al pueblo o a proteger sus intereses comerciales, y de dominio sobre la región, como parece es la intención de Francia. Y aquí en España, los antaño combativos actores y demás gente de la farándula bajo la pancarta del "No a la guerra" parece se han quedado en casa porque esto no es como lo que se organizó contra Irak. Diferencias entre uno y otro conflicto las hay, quién lo duda, pero ¿dejan los dos de ser guerras, por muy justas que nos resulten? Bien está que se eche del poder a Gadafi y que nuestro ejército colabore en ello, pero que no nos engañen los pancarteros del "No a la guerra", que no mientan más y dejen la fantasía para sus películas y su cine que, por suerte o por desgracia, cada vez ven menos personas.

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Y para terminar por hoy, que no falte el "Chesterchispazo". Por el blog de L'Uomo vivo (cari amici italiani) nos enteramos de que ha salido editada en español la biografía que Chesterton escribió sobre el pintor George F. Watts, que tanto hemos querido leer desde hace años. Este librito de Chesterton fue muy elogiado por Borges y constituye una de sus mejores biografías. Parece que Enrique G. Máiquez ha estado a cargo de la edición y traducción. En cuanto la tenga en mis manos y la lea, os haré llegar la reseña, si el tiempo me respeta y está en la voluntad de Dios. Hasta entonces, disfrutad de los libros de GKC y de todos vuestros autores favoritos.

Hasta que nos volvamos a encontrar. Cuidaos mucho. Gracias por leer estas páginas. Os deseamos lo mejor. Que Dios os bendiga y la Virgen os proteja siempre.

miércoles, 16 de marzo de 2011

TRECE DETECTIVES

En 2011 cumple sus cien primeros años el agudo y entrañable Padre Brown, detective creado por la fértil e ingeniosa mente de Gilbert Keith Chesterton. Lo cierto es que el personaje nació, en realidad, en 1910, fecha de la que data la primera aventura, "La cruz azul" (The Blue Cross), aunque el libro que reuniría las doce primeras narraciones con el Padre Brown como protagonista no salió publicado hasta 1911 y de ahí el aniversario que celebramos.

También es sabido que el curita católico de cara de luna, ojos grises de arenque, vivísima inteligencia y supremo conocimiento del alma humana le fue inspirado a Chesterton en sus largas conversaciones con el Padre John O'Connor, tan decisivo en su conversión al catolicismo. Siempre se ha dicho que O'Connor fue el modelo del Padre Brown, aunque yo veo muchísimo del propio Chesterton en su criatura de ficción más famosa y conocida en todo el mundo. 

No voy a dedicar esta entrada al homenaje a las historias del Padre Brown, cuyas aventuras íntegras iré glosando este mismo año, si Dios quiere y tengo tiempo. Hablaremos del curita de Norfolk en otras entradas, especialmente escritas para conmemorar tan feliz aniversario, feliz al menos para todos aquellos que adoramos la literatura chestertoniana y, en particular, sus ficciones policiales. En esta entrada de hoy quisiera hablaros de otro libro del autor inglés, libro que bien puede servir de introducción a quienes no conozcan las novelas y cuentos detectivescos de GKC.

En efecto, la editorial Montesinos sacó en 2009 un bello y completo volumen, Trece detectives (Thirteen  Detectives) donde se reúnen algunas de las más ingeniosas aventuras de los muchos y singulares detectives que Chesterton creó a lo largo de su carrera narrativa. En ese libro aparece, como no podía ser menos, el propio Padre Brown, y además la editorial tuvo el acierto de incluir una aventura inédita del Padre Brown ("El caso Donnington"), a la que me referiré luego. La inclusión de este relato inédito supone una excelente novedad para los muchos fans con que cuenta el sagaz detective y curita inglés en todo el mundo.

Pero en este libro no solo aparece el 'cándido' Padre Brown, sino que se completa con otros doce detectives debidos a la maestría narrativa de GKC. Llamarles detectives tal vez pueda confundir a algunos lectores, porque muchos de ellos no son el detective al uso, tal y como nos lo hemos figurado a lo largo de años de leer novelas y de ver películas. 

No, porque los detectives de G.K. Chesterton ejercen, casi siempre, otras profesiones, empezando por el mismo Padre Brown, que es sacerdote, aunque nunca se le ve oficiando misa, como ya notó en su día Agatha Christie, que admiraba el personaje. Los otros detectives chestertonianos viven de oficios y profesiones que a veces poco tienen que ver con el mundo policial. 

Así, aparecen, por ejemplo, Gabriel Gale (protagonista del libro El poeta y los lunáticos) es poeta, un poeta extraño y estrambótico, que a veces se entretiene en hacer el pino para ver la realidad de otra manera; Horne Fisher (del libro El hombre que sabía demasiado y uno de los más agudos e interesantes detectives de Chesterton) es una especie de funcionario que conoce todos los entresijos y tramas ocultas de la alta política inglesa; Basil Grant (del libro El club de los negocios raros), juez ya retirado que se ve envuelto en enigmáticos sucesos relacionados con un misterioso club de nuevas profesiones, acompañado por su hermano Rupert, detective aficionado, y siempre dispuesto a dudar de las ideas de su hermano Basil; Mr. Pond (del libro Las paradojas de Mr. Pond, uno de los últimos que escribió Chesterton), personaje que consigue sorprender a todos sus interlocutores a fuerza de paradojas aparentemente inverosímiles.

Los otros personajes detectivescos que aparecen en las páginas de Trece detectives son Mr. Traill, el Dr. Adrian Hyde, John Brandon, Walter Weir, Mr. Brain, Cuthbert Grayne, Bertrand y Max Pemberton

Mr. Traill protagoniza el relato "El jardín de humo" y no volvió a aparecer en otros cuentos detectivescos, pero sólo por la originalidad de este merece figurar en la antología. 

El Dr. Adrian Hyde, célebre detective, se enfrenta al enigma de "El asesinato de las columnas blancas", pero serán sus subordinados, John Brandon y Walter Weir, quienes al final resuelvan el misterio, cuyos hechos y su solución, como es lógico, el lector nos permitirá mantener en secreto. 

Por su parte, tanto Mr. Brain como Cuthbert Grayne ayudan a resolver dos enigmas a Horne Fisher, "el hombre que sabía demasiado", en apariencia siempre indolente e indiferente a cuanto le rodea. Mr. Brain le acompaña en "El agujero en el muro" y Cuthbert Grayne en "El pozo sin fondo".

Bertrand es el compañero de aventuras  de Gabriel Gale, el poeta de conducta extravagante, y le sigue para cuidarle y protegerle, aunque el lector nunca sabe quién cuida a quién y cuál de los dos está realmente loco o cuerdo. Por último, Max Pemberton no desempeña el rol de detective, sino que presenta los hechos de "El caso Donnington", resuelto luego por el Padre Brown.

Parece que el relato de "El caso Donnington" fue descubierto en 1981, con lo que supuso una auténtica novedad para los lectores de Chesterton y lo sigue siendo para los lectores españoles de sus aventuras. Esta historia era resultado de una original iniciativa en la que se planteaba el mismo misterio a diversos autores de historias policiales y, además de Chesterton, parece que también se lo plantearon a Sir Arthur Quiller-Couch, el creador del personaje del abogado Horace Rumpole, y a la Baronesa de Orczy, la célebre autora de La Pimpinela Escarlata.

Todas las historias que forman Trece detectives merecen ser leídas porque en todas ellas se atisba el genio y la maestría narrativa de Chesterton pero, como siempre ocurre en estos casos, me permitiréis señalar las tres que, en mi humilde opinión, sobresalen sobre las demás. Estas son "El agujero en el muro", con Horne Fisher como protagonista, por el maravilloso ambiente creado por Chesterton en la historia; "Los tres jinetes del Apocalipsis", historia relatada por Mr. Pond, y que, para Jorge Luis Borges, era una de las obras maestras de Chesterton, como una perfecta jugada de ajedrez; y "El caso Donnington", con el Padre Brown, por la novedad que supone el relato y la indudable atracción que el personaje del curita detective ejerce en el lector.

En fin, amigos, creo que, si tenéis tiempo y os apetece pasar un rato distraído conociendo a los más singulares detectives creados por la genial pluma de Chesterton, el libro de los Trece detectives será para vosotros una lectura perfecta.

Que Dios os bendiga a todos y que la Virgen os proteja siempre. Hasta muy pronto, queridos amigos.

jueves, 3 de marzo de 2011

EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS (Para Zambullida)

EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS
(Dedicado a Zambullida, con todo afecto)

Hace poco me visitó y comentó aquí una querida amiga de esta página, Zambullida, cuyo hermoso y espléndido blog  trata, entre otras cosas, sobre la belleza de lo humano, y es un sitio que recomiendo vivamente que visitéis por lo bien que escribe Zambullida, por la hermosura de los temas que toca y la sensibilidad y poesía que desprenden sus escritos. En su última visita se lamentaba de que yo no tuviera mucho tiempo para actualizar este blog (bueno, en realidad, son dos o tres blogs los que llevo entre manos, loco de mí).Y es cierto que últimamente no puedo actualizarlos tanto como me gustaría, pero es que me falta tiempo para dedicarle a este pasatiempo.

No obstante, vaya una nueva entrada. Dedicada a la amiga Zambullida, que siempre ha tenido a bien visitarme y, con tanto afecto y sinceridad, ha querido comentarme la larga ausencia ocurrida. 

El otro día encontré, entre los libros de una polvorienta estantería, uno que leí cuando era adolescente. Se trata del Libro de los seres imaginarios, de Jorge Luis Borges, editado por Bruguera (hoy desaparecida, por desgracia), en una edición de 1980, aunque el libro lo escribiera Borges allá por 1962 -¡ya ha llovido! Hoy el libro es accesible en otra edición, de Alianza Editorial, o está en las Bibliotecas, así que no tenéis excusa para no leerlo.

Es este libro una especie de "bestiario" moderno, género que estuvo muy en boga en la Edad Media, y en el cual compila Borges todas aquellas criaturas nacidas de la imaginación del ser humano, especialmente los seres y monstruos que pueblan o poblaron la Literatura universal. 

Tuve entonces la ocurrencia de entresacar algunas citas del libro, realmente jugosas, para copiarlas aquí a fin de abrir vuestro apetito y que así os entren las ganas de degustar completo este suculento y enjundioso volumen. Es decir -ya sin metátoras culinarias-, para que os dé gana de leerlo. Van algunas de las más sabrosas citas. Reúno en ellas a algunas de las criaturas más inverosímiles. Espero que los monstruos que demuestran os asombren tanto como a mí. Ahi van:

De "Los ángeles de Swedenborg" (págs. 12-13): "Los ángeles son las almas que han elegido el Cielo. Pueden prescindir de palabras; basta que un ángel piense en otro para tenerlo junto a él. Dos personas que se han querido en la Tierra forman un solo ángel. [...] Los ángeles pueden mirar al Norte, al Sur, al Este o al Oeste; siempre verán a Dios cara a cara. Son ante todo teólogos [...] En el Cielo no existe el tiempo; las apariencias de las cosas cambian según los estados de ánimo..."

De "Los Brownies" (pág. 48): "Son hombrecitos serviciales de color pardo, del cual han tomado su nombre. Suelen visitar las granjas de Escocia y durante el sueño de la familia, colaboran en las tareas domésticas [...] El ilustre escritor Robert Louis Stevenson afirmó que había adiestrado a sus Brownies en el oficio literario..."

De "Los demonios de Swedenborg" (pág. 70): "...los demonios no constituyen una especie; proceden del género humano. No están felices en esa región de pantanos, de desiertos, de serlvas, de aldeas arrasadas por el fuego, de lupanares y de oscuras guaridas, pero en el Cielo serían más desdichados. A veces un rayo celestial les llega desde lo alto; los demonios lo sienten como una quemadura y como un hedor fétido. Se creen hermosos, pero muchos tienen caras bestiales o caras que son meros trozos de carne o no tiene caras. Viven en el odio recíproco y en la armada violencia; si se juntan es para destruirse o para destruir a alguien. Dios prohíbe a los ángeles y a los hombres trazar un mapa del Infierno, pero sabemos que su forma general es la de un Demonio".

De "El doble" (pág. 73-74): "Sugerido por los espejos, las aguas y los hermanos gemelos, el concepto de Doble es común a muchas naciones [...] En Alemania lo llamaron Dopple-Gänger; en Escocia el Fetch, porque viene a buscar (fetch) a los hombres para llevarlos a la muerte..."

De "Los gatos de Kilkenny" (pág. 102): "...En la novela onírica Alice in Wonderland, Lewis Carroll otorgó al gato de Chesire el don de desaparecer... hasta no dejar más que la sonrisa, sin dientes y sin boca. De los gatos de Kilkenny se refiere que riñeron furiosamente y se devoraron hasta no dejar más que las colas".

De "Haniel, Kafziel, Azriel y Aniel" (págs. 111-113): "En la Revelación de San Juan se dice: '...y los cuatro animales tenían cada uno seis alas... y estaban llenos de ojos'. De aquí derivó Chesterton su ilustre paradoja de la noche: un monstruo hecho de ojos (a Monster made of eyes)...

Podría seguir con dragones, con catoblepas, con basiliscos y mil y un seres ilusorios y estremecedores, pero no quiero agotaros; no quiero que mi amiga Zambullida piense que sólo me interesan los seres imaginarios, también adoro a las personas de carne y hueso, aunque ahora veo que ella, que escribe tan bien, no necesita de adiestrar a ningún Brownie para redactar sus novelas y su maravilloso blog. Y también ahora he descubierto por qué tardo tanto en actualizar mi blog: "Para mi desgracia, querida Zambullida, yo también soy un ser imaginario".


Con todo mi afecto, amiga. Espero que podáis acercaros a las páginas de este apasionante libro, bestiario de animales imposibles y -¿quién sabe?- tal vez más reales que nosotros mismos. Que Dios te bendiga, Zambullida, y os bendiga a todos. Saludos y... hasta cuando vuestra imaginación pueda volver a materializarme.

miércoles, 2 de febrero de 2011

LOS PAÍSES DE COLORES

¿A que sería maravilloso poseer unas gafas azules con las cuales viéramos todo de color azul, los árboles azules como el cielo, las aves azules como el mar o ver la luna azul como el hielo? ¿Y a que también sería estupendo ponerse unas gafas rojas con las cuales ver todo de color rojo, los edificios rojos como el amanecer, la playa roja como los labios rojos de una mujer, los bosques rojos como si estuvieran incendiándose? ¿O unas gafas verdes para ver las nubes verdes como si fueran verde hierba o ver elefantes de color verde en una llano tan verde que pareciera de verdad? 

Esto es lo que podría haberte preguntado el mismo hombre extraño y desconocido que un día encontró el pequeño Tommy, protagonista de la historia "Los países de colores", con la que se abre el libro Los países de colores (The Coloured Lands, 1938), escrito por nuestro querido Gilbert  Keith Chesterton

Para quien desee saber cómo termina la curiosa historia del pequeño Tommy y su amigo, el desconocido portador de esas gafas tan peculiares, le recomiendo que lea este bello libro que la editorial Valdemar acaba de publicar en diciembre del año pasado. 

Valdemar, cuyos libros en sus diversas colecciones se presentan magníficamente bien editados y siempre con traducciones nuevas, ha rescatado este libro de Chesterton,  publicado póstumamente (como sabéis, Chesterton murió en 1936), añadiendo uno más a los muchos que ya lleva editados. 

Los admiradores y fans de Chesterton en España debemos darle las gracias a Valdemar por revitalizar la publicación de libros del gran genio inglés. Y, en particular, por darnos la ocasión de disfrutar de este libro, que contiene muchos textos de Chesterton inéditos hasta ahora en castellano y, sobre todo, por ir acompañado de treinta dibujos realizados por el autor que, sin duda, harán las delicias de los niños de cualquier edad, aunque algunos textos -en especial, los poemas- no estén pensados para los niños.

En efecto, el libro presenta relatos, poemas y divertimentos varios de Chesterton, escritos a lo largo de toda se vida: desde la historia llamada "Half-Hours in Hades" ("Medias horas en el Hades"), escrita en 1891, cuando Chesterton tenía solo 17 años de edad, hasta el artículo "Navidad y los primeros juegos", escrito en 1934, dos años antes de su fallecimiento. Medias horas en el Hades, subtitulado como Manual Elemental de Demonología, es un divertido y falso tratado sobre los diversos tipos de demonios que se han ido apareciendo a la Humanidad a lo largo de la Historia: desde la Serpiente de jardín a Fausto, pasando por el Fauno o demonio medieval o el Ángel caído del Paraíso perdido de Milton. El supuesto manual va ilustrado con los dibujos de Chesterton, soberbios, exquisitos y excelente muestra del peculiar estilo de dibujo del autor, llenos de maestría y de buen humor, realmente magníficos.

El libro contiene también una historia completa a color, titulada The Disadvantage of Having Two Heads (La desventaja de tener dos cabezas), que puede considerarse un auténtico cuento de hadas, con su héroe humilde y lleno de valentía, su princesa atrapada y luego rescatada, y hasta sus gigantes, uno de ellos con dos cabezas. Es sabido que Chesterton amaba los cuentos de hadas y, por tanto, no es extraño que él mismo escribiera uno que destila ingenio, originalidad y buen humor.

Siempre se ha admirado a nuestro autor por su fino estilo, su capacidad descriptiva, su ingenio en la construcción de ideas y pensamientos originales, su maestría a la hora de elaborar agudas paradojas y juegos de palabras, pero mucha gente apenas conoce la otra faceta de Chesterton: la del dibujo, la de la pintura. 

En su juventud estudió pintura en la Slade School of Arts con la resuelta decisión de convertirse algún día en un célebre pintor. La vida le llevó por los arduos y peliagudos caminos del periodismo escrito, pero nunca dejó de ilustrar sus propias historias y las de otros, nunca abandonó el hábito de dibujar y abocetar muñecos a cual más travieso y alocado, bien mediante un trozo de carboncillo, bien a lápiz, pastel o acuarelas. 

Por tanto, no sólo fue un maestro de la narrativa y del ensayo sino que también hemos de considerarle como uno de los dibujantes de estilo más original y ameno. En ese sentido bien se puede afirmar que fue casi un artista del Renacimiento, capaz de escribir, dibujar, pintar y diseñar maquetas y pequeños teatros animados. Este libro pone de manifiesto su tremendo talento, no sólo como creador de divertidas historias o poemas, sino como dibujante de mundos maravillosos, grotescos a veces, crueles otras, pero siempre encantadores y fascinantes.

Son particularmente reseñables sus series de dibujos llamadas "Pictures from the Paint Box" (Dibujos de la caja de pinturas) o los "Inmortal Idiots" (Idiotas inmortales), donde se atreve a caricaturizar a algunos personajes de la Historia, tales como "Abel o cascado", "Carlos I, o perdiendo la cabeza", "Nelson, o un hombre incompleto", etc. Por suerte, en Internet pueden verse algunos de estos dibujos, que traigo aquí para deleite de todos vosotros.

El propio autor se ríe de sí mismo y se caricaturiza en más de una ocasión, siempre con ese aspecto desgarbado que le caracterizaba, con su enorme cuerpo, cubierto por la capa y el ancho sombrero que le hicieron famoso por las calles de Londres.

En fin, el libro se cierra con uno de los mejores cuentos -al menos, es uno de los que personalmente más me gustan- que escribió Gilbert Chesterton: se llama "Añoranza del hogar estando en casa" y relata la historia de White Wynd, un hombre que, a modo de Ulises moderno, deja su hogar y se pone a viajar por todo el mundo en busca de aventuras para descubrir al final que el lugar que anhelaba era su propio hogar. El autor lo deja claro desde el principio: "El viaje más corto desde un lugar hasta el mismo lugar es alrededor del mundo". Una fábula encantadora que, después de disfrutar de todos los poemas, artículos y relatos anteriores, dejará al lector con un dulce sabor de boca. Tras cerrar el libro y, pasado el tiempo, quedará fijo en vuestra mente el recuerdo imborrable de unos maravillosos países de colores donde todos los prusianos son azul de Prusia, los verduleros son verdes y en Siena predomina el color siena quemado.

Queridos amigos: ¡que lo disfrutéis! Si podéis leerlo, sea cuando sea, ya me contaréis si os decía la verdad o, dada mi incondicional admiración por G.K.C., exageraba hasta el infinito. Os deseo lo mejor. Que Dios os bendiga y la Virgen os proteja siempre. Hasta pronto.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

LA CASA DE NAVIDAD

Amigos chestertonianos: a pesar de cierto retraso, debido a los continuados e ineludibles compromisos, comidas y cenas navideñas, quisiera felicitaros la Navidad y desearos que estéis pasando unos felices días de fiesta, celebrando la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo en compañía de vuestras familias y amigos, así como pido a Dios que os depare un venturoso año 2011. Pido en especial por aquellos que no tienen nada, por los pobres, por los enfermos, los tristes y desconsolados, para que les demos alimento, compañía, consuelo y calor humano. En ellos se refleja una vez más la forma humilde y sencilla en que Nuestro Señor quiso nacer en la Tierra. Por esto que os digo, rebuscando entre los poemas de nuestro querido Gilbert Chesterton, encontré uno muy a propósito sobre la Navidad, sobre el Nacimiento en Belén y con el tema de 'los sin techo', los sin hogar. Os ruego que no tengáis en cuenta las faltas de mi pobre traducción y espero que os guste y os haga reflexionar sobre las personas que, durante estas fiestas, no tienen nada, ni hogar ni gente que les quiera o comparta con ellos una comida. Os dejo el poema en inglés, seguido de su traducción al castellano, con el deseo de que viváis intensamente estos días de Navidad:


THE HOUSE OF CHRISTMAS

There fared a mother driven forth
Out of an inn to roam;
In the place where she was homeless
All men are at home.
The crazy stable close at hand,
With shaking timber and shifting sand,
Grew a stronger thing to abide and stand
Than the square stones of Rome.

For men are homesick in their homes,
And strangers under the sun,
And they lay on their heads in a foreign land
Whenever the day is done.
Here we have battle and blazing eyes,
And chance and honour and high surprise,
But our homes are under miraculous skies
Where the yule tale was begun.

A Child in a foul stable,
Where the beasts feed and foam;
Only where He was homeless
Are you and I at home;
We have hands that fashion and heads that know,
But our hearts we lost - how long ago!
In a place no chart nor ship can show
Under the sky's dome.

This world is wild as an old wives' tale,
And strange the plain things are,
The earth is enough and the air is enough
For our wonder and our war;
But our rest is as far as the fire-drake swings
And our peace is put in impossible things
Where clashed and thundered unthinkable wings
Round an incredible star.

To an open house in the evening
Home shall men come,
To an older place than Eden
And a taller town than Rome.
To the end of the way of the wandering star,
To the things that cannot be and that are,
To the place where God was homeless
And all men are at home.


LA CASA DE NAVIDAD

Allá a lo lejos fue conducida una madre
De una posada para vagar;
A un lugar donde, mientras ella no tiene techo,
Todos los hombres están en su hogar.
El loco establo queda muy cercano,
Con madera que tiembla y arena que se mueve,
Creció para soportar y permanecer de pie algo más fuerte
Que las cuadradas piedras de Roma.

Nostálgicos los hombres en sus casas,
Y forasteros bajo el sol,
Reposan sus cabezas en una tierra extraña
Cuando el día ha terminado.
Aquí se dan la batalla y los ojos ardientes,
Y la fortuna y el honor y la gran sorpresa,
Pero nuestras casas viven bajo cielos milagrosos
Donde comenzó el cuento del solsticio invernal.

Un Niño en un despreciable establo,
Donde las bestias se alimentan y respiran;
Sólo en aquel lugar donde Él tampoco tiene techo
Mientras usted y yo estamos en nuestro hogar;
Tenemos manos que trabajan y cabezas que saben,
Pero perdimos nuestros corazones- ¡oh, hace cuánto tiempo!
En un lugar que ningún mapa ni barco pueden mostrar
Bajo el enorme edificio del cielo.

Este mundo es salvaje como cuento de viejas comadres,
Y es extraño que las cosas sean tan sencillas,
Porque la tierra es mucha y el aire, suficiente,
Para nuestro asombro y nuestra guerra;
Nuestro descanso es tan lejano como el dragón inquieto,
Y ponemos nuestra paz en cosas imposibles
Donde sonaron atronadoras alas inconcebibles
Alrededor de una increíble estrella.

A una casa abierta por la tarde
El hogar al que los hombres han de llegar,
A un lugar más viejo que el Edén
Y una ciudad más alta que Roma.
Al final del camino de la estrella errante,
A las cosas que no pueden ser y, sin embargo, son,
Al lugar donde Dios estaba sin techo
Y en el que todos los hombres encuentran su hogar.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! 
¡Que Dios os bendiga y viváis un FELIZ 2011, en compañía de todos vuestros seres queridos! 
Desde estas humildes páginas, brindamos por vosotros y os deseamos que los Reyes Magos os traigan, además de muchos regalos, lo mejor: alegría, salud, paz y amor. 
Hasta pronto, amigos.