lunes, 14 de junio de 2010

CHISPAZOS CASI VERANIEGOS

Apenas faltan diez días para que comience oficialmente el verano, aunque con los trastornos climáticos de las últimas semanas uno no puede asegurar si estamos ya en verano o en primavera o en vaya usted a saber qué. Antes de que nos pille el verano con sus calores, me apetecía dejar aquí constancia por escrito de algunos chispazos de actualidad, para que los comentemos entre todos, si os parece bien.

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Las últimas encuestas -las de los diarios El Mundo, El País y el Abc, entre otras- señalan que el PP obtendría una holgada mayoría, tal vez mayoría absoluta, si durante estos días se celebraran elecciones generales. Pero hace bien poco esas diferencias entre Psoe y PP no eran tan abultadas. Parece que ha sido el famoso "tijeretazo" del Gobierno -impuesto por las autoridades europeas- lo que ha precipitado ese brusco cambio en la opinión pública. Quedan aún dos años de Legislatura y puede pasar de todo, pero ese desgaste en el Psoe resulta algo difícilmente reversible. Al Gobierno le queda por sacar la reforma laboral y no lo tendrá fácil, habida cuenta de las demandas sindicales. Precisamente hoy mismo los sindicatos CCOO y UGT han anunciado la convocatoria de una huelga general, tal vez para después del verano. Quién sabe si la harán o no, visto el fiasco que supuso la huelga de funcionarios del pasado día 8. Veremos en qué queda todo, pero se avecina un otoño caliente.

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Hablando de elecciones, acaban de concerse los resultados de las elecciones en Bélgica. Han ganado los separatistas flamencos del NV-A (Nueva Alianza Flamenca) y parece que las perspectivas de gobierno son complicadas. Además, en julio Bélgica asume la presidencia europea y puede que para entonces no hubiera formado un gobierno. Es lamentable que un país tan avanzado culturalmente como Bélgica se encuentre al borde de la desaparición por culpa de las eternas concesiones a los nacionalistas. Algo parecido a lo que puede pasar aquí si no se pone freno a las ansias de los separatistas. Por eso será difícil que Astérix pueda volver a viajar a Bélgica...

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El día 11 comenzó el Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Las miradas de millones de aficionados al balompié estarán pegadas de los televisores durante un mes. La selección española ya está en Sudáfrica y en esta ocasión existe una especie de confianza y optimismo generalizados sobre las posibilidades de España de ganar la copa del mundo. Con tal de que no se haga el ridículo y se realice un buen papel, yo me conformo, aunque ojalá podamos gritar "España, España" como campeona del mundo el día 11 de julio. Un amigo nuestro, el gran bloguero y escritor Alcides, del blog Los caminos del viajero, ha dejado escrito un pensamiento decididamente acertado: Un deseo para el espectáculo-evasión, alias campeonato mundial de fútbol del año 2010: que gane España y que pierda ‘la roja’. Que así sea.

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Y para terminar, el chispazo chestertoniano. Hoy, día 14 de junio, hace exactamente 74 años desde el fallecimiento de Chesterton. Fue una pérdida muy sentida por su esposa, Frances Blogg, sus amigos -especialmente Hilaire Belloc- y hasta sus rivales dialécticos y literarios. No quería que pasase este día sin un recuerdo y una oración por el eterno descanso del alma del genio inglés, aunque tengo para mí que ya descansa en el seno de Dios, junto a los suyos, y seguramente siga dialogando sobre esto, aquello y lo de más allá, en una conversación infinita e infinitamente animada. 

Gracias por vuestra paciencia al leer estas líneas. Como siempre, os deseo lo mejor. Cuidaos mucho, que Dios os bendiga y hasta la próxima.

jueves, 10 de junio de 2010

CHESTERTON SEGÚN BORGES

Jorge Luis Borges ha sido, sin la menor duda, el escritor de lengua española más influido por Gilbert Keith Chesterton, como él mismo reconoció en varias ocasiones. Esa influencia se puede observar claramente en el estilo de Borges y en algunos de los temas desarrollados en sus relatos, comunes a ambos autores. Es cierto que el tema religioso, por ejemplo, tuvo puntos de vista y tratamientos muy distintos en cada escritor pero es innegable que la fascinación por lo policiaco o el deseo de lograr un estilo artístico de escritura les une a los dos.

Borges reflexionó varias veces acerca de la figura y la obra del autor inglés pero fue en un breve ensayo titulado "Sobre Chesterton", escrito en los años cuarenta, donde mejor trató el tema. En ese ensayo podemos leer alguna opiniones muy interesantes del maestro argentino sobre Chesterton. 

Así, comienza poniendo en contraste las ficciones detectivescas de Edgar Allan Poe con las de Chesterton: "Cada una de las piezas de la Saga del Padre Brown presenta un misterio, propone explicaciones de tipo demoníaco o mágico y las reemplaza, al fin, con otras que son de este mundo". Es una observación cierta, ya que los crímenes que aparecen en los cuentos del Padre Brown presentan a veces historias llenas de magia y de fantasías imposibles, pero el buen curita se encarga de dar una explicación racional a aquello que se nos mostraba como imposible o irracional.

Borges también acertó a señalar un hecho indiscutible: que Chesterton es a menudo juzgado por el credo religioso al que se convirtió: "[...] los católicos exaltan a Chesterton, los librepensadores lo niegan. Como todo escritor que profesa un credo, Chesterton es juzgado por él, es reprobado o aclamado por él". Incluso hoy en día hay mucha gente que le juzga como católico, olvidando que no siempre lo fue y que en muchas circunstancias demostró una comprensión y una amplitud de miras ausente en otros autores.

Más adelante, Borges comenta el hecho de que el autor inglés se hubiera resistido a ser clasificado como un creador de pesadillas, pero para el argentino lo fue: "Pregunta si un hombre tiene tres ojos, o un pájaro tres alas; habla, contra los panteístas, de un muerto que descubre en el paraíso que los espíritus de los coros angélicos tienen sin fin su misma cara; habla de una cárcel de espejos; habla de un laberinto sin centro; habla de un hombre devorado por autómatas de metal; habla de un árbol que devora a los pájaros y que en lugar de hojas da plumas..." Esta presencia de lo siniestro, de lo terrible, de lo monstruoso, está en Chesterton, y Borges estuvo muy atinado al saber destacarla como uno de los rasgos distintivos del genio inglés. 


Borges reconoció la influencia de Chesterton en numerosas ocasiones, incluso dentro de sus ficciones. Así, el célebre relato del "Tema del traidor y del héroe" comienza con estas palabras: "Bajo el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exornador de elegantes misterios) [...], he imaginado este argumento". Y también en los relatos contenidos en el libro Seis problemas para don Isidro Parodi, escrito al alimón, a dos manos, con su íntimo amigo Adolfo Bioy Casares, se deja ver la sombra del autor británico, tanto en el estilo de la narrativa como en los argumentos de las historias. Huelga decir que esas influencias chestertonianas no restan ni un ápice de originalidad a la narrativa del autor argentino.

En definitiva, como Borges señaló en otro lugar, Chesterton bien pudo haber sido un escritor como Edgar Poe o como Franz Kafka, con quien le pone en contraste al final del citado ensayo breve, pero prefirió ser Chesterton y debemos agradecérselo. Pudo ser un autor cuya obra estuviera repleta de mundos obsesivos, atroces, perversos o desoladores, pero algo, una especie de esperanza o de fe en lo humano y en lo divino, algo extraño, maravilloso y conciliador brilló siempre en su pensamiento y en su prosa, y ese algo lo distingue de ambos autores, tan atormentados por sus fantasmas.

Jorge Luis Borges supo desentrañar perfectamente la personalidad y la obra de Chesterton, de forma que podemos leer sus cuentos -historias que él juzgó inmortales, incluso aunque muriese el género policial- bajo el acertado el prisma borgiano. Merece la pena que leamos las obras de los dos escritores: en ningún caso nos dejarán indiferentes, porque son dos maestros de la narrativa del siglo XX. La perspectiva de Borges aclara y despeja la obra chestertoniana. Por ello, debemos gratitud al genio argentino que tan artística y claramente supo darnos su visión de Chesterton.

domingo, 6 de junio de 2010

EL TEST DE LOS LIBROS

Hace unos días que mi esposa, que es toda una amante de los libros, al igual que yo, me sugirió que hiciera un test muy sugerente sobre libros que había encontrado en Facebook. Bueno, pues lo hice y aquí os dejo los resultados. 

Ahora que se está celebrando en Madrid la Feria del Libro, puede ser un buen momento para realizar este test. Si os resulta interesante, podéis hacerlo también. Copiad las preguntas y escribid vuestras propias respuestas. Es curioso ver cómo los libros que leemos o nos gustan de algún modo  nos definen y dibujan nuestra forma de ser o de pensar. 

Espero que os guste y que me contéis vuestras opiniones. Aquí tenéis las preguntas y mis propias respuestas.

1) ¿De qué autor tienes más libros?
De Gilbert K. Chesterton.

2) ¿De qué libro tienes más copias?
Del Quijote, de Cervantes.

3) ¿De qué personaje de ficción estás secretamente enamorado?
De Sherlock Holmes.

5) ¿Qué libro has leído más veces en tu vida?

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

6) ¿Cuál fue tu libro preferido a los 10 años?

Alguno de "Elige tu propia aventura".

7) ¿Cuál fue el peor libro que leíste el año pasado?
No lo recuerdo; creo que no hubo ninguno realmente malo.

8) ¿Cuál fue el mejor libro que leíste el año pasado?

Lo que vi en América, de G. K. Chesterton.

9) ¿Si fueses a obligar a alguien a leer un libro cuál sería?

El Quijote, o tal vez Hamlet.

10) ¿Quién crees que debe ganar el Premio Nobel en Literatura?
No sé. Antes de que muriera, pensaba en Miguel Delibes. Hoy se lo daría a Mario Vargas Llosa. Ya toca un Nobel español o hispanoamericano, eh.

11) ¿De qué libro te gustaría más que hicieran una película?

Del Ulises, de Joyce, aunque sería difícil de adaptar.

12) ¿Describe el sueño más extraño que involucre un escritor, un libro o un personaje?
Un sueño en el que yo charlaba con Borges.

13) ¿Cuál es el libro más culto que has leído en tu vida?
La cultura del Renacimiento en Italia, de Jacob Burckhardt.

14) ¿Cuál es el libro menos culto que has leído en tu vida de adulto?
He leído muchos cómics y novelas gráficas, pero no me parecen libros incultos.

15) ¿Cuál es el libro más difícil que has leído en tu vida?
La crítica del juicio, de Kant.

16) ¿Prefieres a los autores franceses o a los rusos?
Para poesía a los franceses, para novela a los rusos.

17) ¿Shakespeare, Milton, o Chaucer?
Shakespeare, sin duda, pero también Chaucer.

18) ¿Qué es lo más embarazoso de tu lectura?

La falta de tiempo.

19) ¿Cuál es tu novela favorita?
El hombre que fue jueves, de G. K. Chesterton.

20) ¿Minicuento?
Aparte de los clásicos de Monterroso o Arreola, me quedo con los de Max Aub.

21) ¿No ficción?
Libros de ensayo amenos, como algunos de Umberto Eco.

22) ¿Cuál es tu escritor favorito?
¿Hace falta que lo escriba? Pues claro, Chesterton. Aunque son cientos mis autores favoritos.

23) ¿Cuál es el escritor más sobrevalorado del mundo?

A esta contesto lo que mi mujer: Dan Brown.

24) ¿Qué libro te llevas a una isla desierta?

Podría contestar lo de Chesterton, que a una isla desierta me llevaría un manual sobre como construir lanchas, pero seré más correcto y diré que la Biblia.

25) ¿Y... qué estás leyendo ahora?

El hombre delgado, de Dashiell Hammett, una novela negra muy entretenida, con los detectives Nick y Nora Charles.

sábado, 29 de mayo de 2010

EL FIN DE LA PARTIDA

Esta semana hemos podido constatar con toda claridad que el tiempo del Gobierno del presidente Zapatero y del PSOE se ha terminado. Con la economía maltrecha y casi cinco millones de parados, con la confianza y la Bolsa por los suelos y con los observatorios internacionales pendientes de nuestro país, a Rodríguez Zapatero se le ha agotado todo el crédito, si es que le quedaba alguno. 

Ya se está especulando con la posibilidad de la convocatoria de elecciones anticipadas y es muy posible que eso suceda, habida cuenta de que muchos grupos políticos que apoyaron los presupuestos de este Gobierno en el pasado no parecen dispuestos a hacerlo de cara a los próximos. 

Lo dejó muy claro el señor Duran i Lleida, de CiU, afirmando que se abstenían en la votación del famoso  "tijeretazo", pero que votarían en contra en los próximos presupuestos. La actitud de Duran ha sido muy alabada en muchos medios de la prensa escrita pero a mí me parece que es de un oportunismo escandaloso: no quieren que una convocatoria de elecciones anticipadas se solape con las catalanas, que deben celebrarse este otoño. Por eso, de actitud ejemplar, nada de nada.

Y tampoco el PP de Mariano Rajoy debería frotarse las manos por estos últimos acontecimientos, porque desde mi humilde punto de vista no está haciendo nada para demostrar que son una alternativa real y sólida a la ruina zapateresca. No deben fiarse de la situación ni dar por muerto a Zapatero, que es zorro curtido y parece tener más vidas que un gato.

En efecto, creo que Zapatero hará lo posible y lo imposible para agotar la Legislatura y no convocar elecciones. Ya se sabe que Zapatero es como esos magos que siempre tienen un conejo dispuesto a salir de su chistera, y hasta ahora, mal que bien, se ha ido salvando de la quema. Así que yo no daría por muerto a Zapatero, aunque está claro que su ciclo como político, para usar las palabras del señor Duran, está "finiquitado".

Sin duda alguna, es el fin de la partida, el fin del socialismo zapateresco, pero la agonía puede ser larga. Tal vez se vea obligado a convocar elecciones anticipadas, pero a mí me da que su idea será aguantar como pueda estos dos años que le quedan confiando en poder vender a los ciudadanos los datos de una tímida recuperación económica.

Fin de partida y fin de Zapatero, aunque el mago bien puede seguir sacándose algún conejo de la chistera y el público, cada vez más descontento con sus trucos, puede mandarlo a paseo a la primera de cambio. Esperemos acontecimientos, ya que se avecina un otoño calentito de verdad.

Hasta que volvamos a encontrarnos, queridos amigos, cuidaos mucho y que Dios os bendiga a todos.

lunes, 17 de mayo de 2010

ORACIONES TRADICIONALES: AVE VERUM

Después de que ayer celebráramos la Ascensión del Señor, hoy os traigo una nueva entrega de las oraciones tradicionales. Se trata en esta ocasión del "Ave verum corpus", más conocido como "Ave verum", que significa "Salve, verdadero cuerpo". 

Parece ser que es un himno muy antiguo, de la Edad Media, concretamente del siglo XIV, y se le ha atribuido al Papa Inocencio VI. Es un himno litúrgico propio de la Eucaristía: canta la creencia en la transubstanciación, es decir, que en la forma consagrada se halla el 'verdadero cuerpo' de Cristo, igual que en el vino se halla su sangre. Precisamente se cantaba justo después de la consagración y es un hermoso himno sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía.

En estos tiempos en los que tantos atacan tantas veces a la Iglesia católica sin más razones que las del odio hacia una confesión y una fe milenarias, no está de más que leamos estos himnos para confortarnos, a pesar de los sufrimientos  cotidianos, y para fortalecer nuestra fe en Dios.

Os dejo con la versión latina del "Ave verum" y con su traducción al castellano así como una versión musical, la de Wolfgang Amadeus Mozart, que es la más conocida de todas. Es una hermosa interpretación, dirigida por Leonard Bernstein. Espero que os guste.

AVE VERUM CORPUS 

Ave verum corpus, natum
De Maria Virgine,
Vere passum, immolatum
In cruce pro homine,
Cuius latus perforatum
Unda fluxit et sanguine,
Esto nobis praegustatum
In mortis exanime. 
O Iesu dulcis, o Iesu pie, o Iesu, Fili Mariae. 

SALVE, VERDADERO CUERPO  

Salve, Verdadero Cuerpo nacido 
de la Virgen María,
verdaderamente atormentado, sacrificado
en la cruz por la humanidad,
de cuyo costado perforado
fluyó agua y sangre;
Sé para nosotros un anticipo 
en el trance de la muerte.
¡Oh, Jesús dulce, oh, Jesús piadoso, 
oh, Jesús, hijo de María!




Que Dios os bendiga y la Virgen María os proteja siempre. Hasta nuestro próximo encuentro.

martes, 11 de mayo de 2010

PÁGINAS CHESTERTONIANAS

No deja de ser maravilloso comprobar cómo en las enormes y procelosas aguas de Internet aumentan sin cesar las páginas dedicadas a la figura de Gilbert Keith Chesterton. No íbamos a ser nosotros los únicos en escribir sobre el maestro británico, faltaría más. Hay muchas personas a las que este escritor y su obra les gustan tanto que deciden ocupar una buena parte de su tiempo en escribir páginas sobre la vida y los escritos del colosal autor inglés.

Este comentario viene a cuento de un comentario que recibí ayer, desde una página argentina llamada Ensayos de G. K. Chesterton, de Fides y Ratio. Se trata de un blog dedicado especialmente a los artículos y ensayos chestertonianos, los cuales ofrecen traducidos al castellano, lo que supone una enorme ventaja para aquellos que no dominamos la lengua de Shakespeare y deseamos acercarnos al pensamiento de Chesterton para comprenderlo plenamente. 

Este joven blog lleva abierto desde 2009, pero le auguro una vida larga y  fructífera. Estoy seguro de que nos ofrecerá muchos textos de Chesterton que desconocíamos o que estaban en inglés y, por tanto, no eran accesibles a la comprensión de todos. Os invito a visitar sus páginas.

Otra web que he descubierto recientemente y que también está dedicada por entero a nuestro autor favorito se llama Un nommé Chesterton, escrita en francés. Es la web de la Association des Amis de G. K. Chesterton y, como todas las sociedades chestertonianas -sean de Europa o de América- consagra sus esfuerzos en dar a conocer la vida y la obra del genial polígrafo inglés, así como de todos los escritores que tuvieron relación con él, de un modo u otro, como Belloc, Bernard Shaw, Lewis, Baring o Tolkien

Esta página, creada en 2008, cuenta con un hermoso diseño y una interesante sección de libros que tratan sobre Chesterton, la mayoría escritos por ensayistas franceses, como era de esperar. Merece la pena visitarla, incluso si no sabemos francés, ya que cuenta con algunas referencias atrayentes acerca de este autor y de su mundo. 

A las ya de sobra conocidas American Chesterton Society y The Chesterton Society, del Reino Unido, se han ido uniendo en estos últimos tiempos otras como la Sociedad Chestertonia Argentina, la de Italia (con su excelente blog de L'Uomo Vivo) y esta última que he glosado aquí, la de Francia (Un nommé Chesterton). No me cabe duda de que irán apareciendo otras, porque el interés por la figura de Chesterton no deja de crecer. Buena prueba de ello son las páginas mencionadas, que se han convertido en pequeños rincones, a lo largo y ancho del mundo, desde los que irradia el pensamiento católico, cristiano, sensato y feliz de uno de los mayores escritores del siglo XX. 

Chesterton, pues, está de moda en la Red de Internet y eso es motivo de alegría en nuestro espacio, que no es más que un humilde tributo a su vida, su obra y sus ideas.

Cuidaos mucho, que Dios os bendiga y hasta que volvamos a encontrarnos, amigos.

jueves, 6 de mayo de 2010

EL CASTILLO DEL TERROR

EL CASTILLO DEL TERROR
(Cuento humorístico de miedo, homenaje a Bela Lugosi)


Hacía bastante tiempo que necesitaba unas vacaciones y, por fin, después de alguna que otra discusión con mis jefes, pude convencerles de que me dieran un permiso de una semana y decidí alejarme lo más posible del tráfago y del ruido escandaloso de la ciudad. Ya eran demasiadas las agitaciones de cada día.

Decidido a aprovechar al máximo aquellos bien merecidos días de asueto y de descanso, tomé el coche y me dirigí a un lejano pueblecito de provincias, donde sin duda respiraría aliviado y descansaría en paz. Me habían hablado muy bien de aquel pueblo ignoto y perdido, así que me pareció bueno ir allí a descansar y descubrirlo por mí mismo. Era un lugar apenas habitado, muy tranquilo y pintoresco. 

Gracias a la recomendación de un amigo, pude alojarme en el único hostal de la población, que se llamaba "Casa Inés", aunque ninguna de las personas que lo regentaba se llamaba Inés, cosa que no dejó de extrañarme. El hostal tenía las paredes encaladas y era una casa de tres pisos, con pocas habitaciones, pero limpias y bien arregladas. Tuve la suerte de que la mía diera a la sierra, con lo cual las vistas eran maravillosas. ¡Qué deliciosos atardeceres disfruté!

Todo discurría plácidamente hasta que una noche -la tercera que pasaba en el pueblecito- se me ocurrió preguntar por cierto viejo castillo que, durante mis solitarias caminatas por el lugar, había visto a las afueras de la localidad. Fue el dueño del hostal, don Facundo, quien me comentó que el castillo había pertenecido a un hacendado del pueblo vecino, pero estaba abandonado desde hacía muchos años.

"Sin embargo", me susurró don Facundo, "algunas noches hemos oído ruidos en el castillo y hemos visto apagarse y encenderse luces como por encantamiento. En ningún caso nadie quiere arriesgarse a dar un paseo nocturno cerca del castillo y, desde luego, yo no se lo recomendaría".

Picado por una insana curiosidad y dado mi natural carácter aventurero, tomé la resolución de pasarme por el castillo. Si estaba deshabitado, nada podía sucederme. Y si alguien moraba en él, hora era ya de que fuera descubierto.

Subido en una bicicleta que me habían prestado, no tardé más de media hora en llegar a los límites del castillo. La torre estaba desmochada y su ruinosa mole parecía gritar al cielo con una desoladora tristeza. 

El ulular del viento y de los búhos me turbó durante unos minutos. Recuperado del susto, cogí mi linterna y decidí adentrarme en el castillo. El portalón, viejo y desvencijado, no me ofreció resistencia alguna. Entré, pues, y ante mis ojos pude ver una estancia espaciosa, llena de polvo, trastos viejos y telarañas por doquier. Frente a mí, una escalera conducía al piso superior y no pude evitar la tentación de ascender por ella.

El piso de arriba no estaba en mejores condiciones. La total oscuridad apenas me permitía distinguir unas formas de otras, pero todo era un cúmulo de antiguallas, suciedad y muebles viejos. 

De pronto, oí un extraño ruido. ¡Una puerta que chirriaba y unos pasos, los pasos de un extraño, que se acercaban hacia donde yo estaba! Había alguien en el castillo... El corazón empezó a latirme con fuerza y se me aceleró la respiración. ¡Los pasos estaban cada vez más cerca! 

Hecho un manojo de nervios, se me cayó la linterna al suelo. Seguidamente, noté cómo una fría mano me tocaba la espalda. Lancé un grito y quise correr para huir de aquella fantasmal aparición, pero ésta me detuvo y me condujo hacia la estancia de la que había salido. 

A la débil de unas velas, pude vislumbrar el cuarto donde moraba el extraño, compuesto por una mesa vieja, un sillón tapizado de verde desvaído y un ataúd que debía hacer las veces de cama. Por todas partes había restos de comida y el aire que se respiraba estaba enrarecido por el agrio olor del tabaco y los vapores del alcohol.

"Tranquilícese, amigo", me dijo el extraño. "Yo estoy tan sorprendido como usted. Nadie había venido nunca a verme, así que en cierto modo me alegro de su visita".

"¿Es usted el dueño del castillo?", musité, aún tembloroso.

"No, por cierto. Me llamo Anselmo Lugones. Hace muchos años trabajé en este castillo. Pues verá... Yo me ganaba la vida en el cine, en películas de miedo, de serie B, y hace ya años usamos este castillo en varias producciones. ¿Ha visto usted Las siete novias de Drácula, La maldición de Drácula o El retorno de los muertos vivientes?" Ante mi negativa, el hombre, casi un anciano, suspiró varias veces, se pasó una mano por el rostro, rugoso y ajado por el paso de los años, y me contó su historia. La historia de un actor de mala muerte (y con mala suerte) que había participado en algunos rodajes en aquel desolador castillo.

"Cuando la industria de las películas de miedo de serie B se vino abajo, me quedé en el paro. Sin embargo, me pudo la nostalgia, y decidí volver al que había sido mi hogar durante aquellos días felices. Por eso me siento un poco como el malvado conde que aparecía en aquellas películas, y hasta duermo en el ataúd que usábamos en los rodajes. Subsisto con algunos productos de la huerta que yo mismo recolecto. El dueño no se llevó los vinos de la bodega y con eso y poco más, me apaño. Le ruego que no diga nada en los pueblos de por aquí. Vivo feliz, casi como un ermitaño, y no deseo molestar a nadie".

Me despedí de él, aún con el corazón en un puño. Fue la vez que más miedo pasé en mi vida. Pero el miedo dio paso a la tristeza, porque la historia del fracasado Anselmo Lugones me hizo pensar en lo despiadada y lo injusta que es la vida con algunas personas.

Volví a la gran ciudad. Por supuesto, a nadie del pueblo le referí mi aventura en el castillo, pero ya nunca pudo abandonarme la visión de aquel pobre hombre, vagando solo por las ruinosas y polvorientas habitaciones del castillo, como un fantasma solitario, representando tal vez una última película que nunca vería nadie.

Desde luego, fue la última vez que se me ocurrió pedir un permiso de vacaciones. ¡Pobre, pobre "conde" Anselmo! Sólo de imaginármelo en aquel paraje desolado hace que se me parta el corazón y llore sin consuelo.